Hoja de ruta del 2021

En enero de cada año pongo mi hoja de ruta con aquello que pienso que quiero hacer y después llega una pandemia y nos lo jode todo, pero eso no quiere decir que no deba hacerlo, que el placer de la procrastinación es uno de los más gozosos. Esta es una tradición ancestral que llega a la decimoséptima iteración y si alguno no me cree, que todo es posible, las pueden leer haciendo click en los enlaces de 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020.

Al contrario que otros que se toman años sabáticos, no está en mis planes el dejar de escribir el mejor blog sin premios en castellano y así, pronto llegará a su decimoctavo año de publicación continua, en tres semanas este blog será mayor de edad. Cada vez me resulta más difícil encontrar contenido original pero aún así, seguiré tratando de escribir dos anotaciones diarias y la de las mañanas seguirán siendo fotos. El año pasado llegamos a Tailandia y este año seguiremos por allí, ya que nos faltan por ver varios sitios como Kanchanaburi, Bangkok y algunos más al sur y de cuando en cuando lo alternaré con algunas ciudades europeas o quizás no comunitarias, del Reino desUnido. Los fines de semana, siempre que sea posible hablaré de dos películas y si la pandemia no lo permite, bajaré el ritmo o comentaré series televisivas.

Seguiré explorando el nuevo universo que me ha abierto mi CrockPot Express, que nunca deja de sorprenderme y que además, me ahorra tiempo por un tubo y ensuciar mil calderos. El año pasado ya comenzaron a entrar algunas recetas nuevas en mi pequeño libro de recetas de cocina y este año llegarán otras o actualizaré alguna de las viejas para hacerlas con la olla expresa.

Este año además tenemos un escenario laboral inédito. Finalmente y después de tardar años y años, muchísimos más que el parto de la burra, me pusieron en la puta calle y me quedé en semifinales, con una empresa a la que llegué con más de mil empleados y de la que me botaron cuando el número total es de menos de cincuenta y casi todos son amigotes. Buscar trabajo y encontrarlo seguro que me servirá como fuente de inspiración y alguno que casualmente está en esos mundos de Dios debería ofrecerme un trabajo porque mi carisma y mi desparpajo son el aliño que necesitan muchas organizaciones para que sus equipos se despiporren.

De alguna manera mi Ángel de la Guarda se lo curró y entré en el 2020 sin planes de viajes, salvo por mi paso en enero por Málaga y al final resultó que era porque tenían planificada una pandemia. Este año puedo confirmar y confirmo que no tengo planes, salvo para ir a bucear en las Maldivas en mayo, si la pandemia lo permite, en un barco de vida a bordo. Si vuelve la vieja normalidad, intentaré ir a algunos de los destinos que mencioné el año pasado, como San Petersburgo, Bilbao y Helsinki.

En lo relativo al cine este año comienza con dudas y haré lo imposible y aún más para poder ver, de nuevo, doscientas películas, aunque ya va la cosa con dificultad porque durante todo el mes de enero los cines holandeses estarán cerrados. También veré una ingente cantidad de series que no suelo comentar, ya que a mi, lo de pasarme la tarde viendo programas de petardas en casas con petardos intentando fornicar o programas de tertulias con gente gritándose no me atraen.

Seguiré con el duolingo, aunque cada vez estoy más cerca de llegar al límite en los cursos que sigo y tendré que decidir lo que haré a continuación.

Este año sí que voy a comenzar un podcast, uno que será secreto, secretísimo y que no estará vinculado a esta página. Ya tiene nombre, ya tiene foto y ya tiene hasta temática, que será, por supuesto, hablar de mi mismo y de mi mundo. La razón para no unirlo al blog es que con tanta política de cancelación, la gente está por esos mundos digitales buscando carnaza para destruirte y yo es que lo pongo muy fácil. Como sé que no puedo abarcar más, mejor nos olvidamos de que escriba un libro y me limitaré a leer cien, que es algo que está mucho mejor.

El año pasado me convertí en una máquina de hacer deporte, de correr vamos, algo que hago cada cuarenta y ocho horas y por seis kilómetros y este año intentaré seguir con ese ritmo, sobre todo ahora que sé que el ejercicio físico te dispara la creación de nuevas neuronas en el hipotálamo y tal y tal. Después de pasar una semana con los padres de mi amigo el Turco y flipar con la rueda de abdominales de su padre, me compré una y en los cinco meses que la llevo usando, ya me hago una purriada de ejercicios siempre teniendo en mente que yo no quiero ser obeso como los comentaristas que no vamos a mentar.

Pues aquí queda mi lista para poder ningunearla.

Por sulaco

Maximus Julayus

2 comentarios

  1. Hola Fede, longtime no talk (type). Por lo que leo sigues bien.
    Con respecto al podcast, la invitacion para escucharlo sera via email o via… o sera un podcast reducido a amigos y parientes? En caso que entre en los criterios de privacidad, me gustaria recibirlo.
    Gracias

  2. Voy a mirar. si es que no se me olvida, que es eso de podcast, tantas veces que lo leo, y aunque creo tener una idea de que es, la verdad es que no lo se…
    ¿Ahí es donde vas a poner los tips de lo que se necesita saber para comprar una bici eléctrica? 🙂
    Salud
    Salud

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