Ya lo he comentado en otras fotos, una de las cosas más fascinantes de Yangón es la vieja arquitectura, particularmente edificios coloniales que no han tenido el mejor de los cuidados y le dan a la ciudad una imagen exótica, como de lugar perfecto para una película de terror. Me puedo imaginar perfectamente corriendo aterrorizado por el edificio de la imagen mientras me persigue un truscolán con un cuchillo enorme y tres espíritus malignos y Don Manuel en lugar de exorcizarlos intenta hacerme unos tocamientos de esos que tanto les molan a los miembros del clero. Este edificio no tenía el mejor de los aspectos pero puedo asegurar que seguía siendo usado y había gente viviendo allí.
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Bicicleta con dispositivo de carga casero
Hoy tenemos una bicicleta rara de vicio. Me la tropecé en alguna calle de Rangón, en Birmania. En principio parece un modelo normal a contrapedal, pero si te fijas con atención verás que detrás del asiento del ciclista le han montado una estructura extraña para llevar cargas grandes y contundentes. Fue la única bicicleta tuneada de esta manera que me tropecé durante mi estancia en ese país, así que debo suponer que el que hizo esto era un manitas. Por lo demás, la bicicleta estaba en perfectas condiciones. El pedal también parecía hecho de un taco de madera. El dueño me vio agacharme para hacerle una foto a su bici y me miraba flipando en colores, ya que como turista, debería estar más bien apuntando hacia las pagodas y las otras cosas que había a mi alrededor y no a una simple bicicleta, aunque claro, el colega no sabía que lo mío con estos vehículos es pura obsesión.
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Koe Htat Gyi Paya
La pagoda que más me costó encontrar fue la Koe Htat Gyi y me perdí tanto al llegar a ella como al ir desde allí hacia otro lado. No será porque el edificio es pequeño. En esta pagoda hay un enorme Buda sentado de más de veintiún metros. En el interior de la nave hay una estatua de una rana y una serpiente y la leyenda dice que la rana se comió a la serpiente por ser truscolana y por eso se construyó allí el templo. A esta pagoda se la conoce como la Pagoda de los nueve niveles porque esos son los que tiene su tejado. En la zona hay varios monasterios y una infestación de monjes budistas que no veas. Para entrar había que pagar dos dólares.
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La semana pasada en Distorsiones
El jueves de la semana pasada fue El último día en el complejo de edificios en Hilversum que ocupaba la multinacional para la que trabajo. Ahora nos hemos mudado a Hilversum Sportpark, al sur de la ciudad, en una minúscula oficina en la que estamos enlatados en cuartos con veinte personas en una atmósfera seguramente insufrible.
Ya nos acercamos al final de la serie sobre Rangón y la semana pasada vimos a El Buda recostado de la Chaukhtatgyi Paya y en la cercanía hay un Chinthe a la entrada de la Nga Htat Gyi Paya y al día siguiente vimos el Buda sentado en la Nga Htat Gyi Paya y desde allí fuimos al Lago Kandawgyi y vimos un Chabolón con escalera fastuosa en Yangón.
Ahora que he vuelto a tomar el control de la bitácora y que el relato de las vacaciones se ha terminado, he aprovechado para poner alguna imagen que acompaña a la serie de Yangón, como la de este Autobús a ninguna parte y también relacionada con esa ciudad tuvimos una nueva foto de una bicicleta. Se trató de un Rickshaw de mudanza en Yangón que tarde o temprano incluiré en el Álbum de fotos de bicicletas. También descubrí en la caja de un regalo que compré que en ocasiones hay Peligro de ABOGARSE, que tiene que ser lo peor que te puede pasar en la vida.
Del reciente viaje por Tailandia pudimos ver los Sillones del amor en un cine en Bangkok
Le dimos la bienvenida al Club de las 500 a los nadadores del Gay Swim Amsterdam en el club de las 500. También vimos a La Dolorsi en el club de las 500, además de informar de su desaparición. En la misma semana tuvimos unos Tulipanes con cielo azul en el club de las 500
Esta semana fui a ver cinco películas al Cine y como suele ser habitual, comenté cuatro, aunque ya estoy notando que la despensa está muy llena y tengo unas nueve películas pendientes para comentar. Comenté la mediocre 7500, una película de terror que parece que solo se ha estrenado en un par de países en Asia, la cosa mejoró aunque muy poco en Enemy, volvió a empeorar con Las dos caras de enero – The Two Faces of January y acabó un poco mejor con Transcendence.
Hasta el día de hoy y probablemente cerrando el mes de junio he ido a ver ciento cinco películas al cine y si miramos hacia atrás, esa misma cantidad la había alcanzado el año pasado a mediados de julio con I, Anna, en el 2012 fue entrado agosto con Brave (Indomable), en el 2011 fue pasada la mitad de agosto con la película Los seductores – L’arnacoeur, en el 2010 fue pasada la mitad de septiembre con la película La trampa del mal – Devil, en el 2009 fue el primero de octubre con la película Gamer, en el 2008 también fue a primeros de octubre con la película Brideshead Revisited – Retorno a Brideshead y en el 2007 fue la penúltima película del año, [REC]. Parece que voy a buen ritmo y además del cine nuevo, un diecisiete por ciento de las ocasiones en las que he ido al cine es para ver una película repetida, lo cual tampoco está mal.
Aparte de las imágenes que hay en Comida en fotos, durante la semana produje y consumí lo siguiente:
Y así transcurrió la semana …


























