He dicho muchísimas veces en el mejor blog sin premios en castellano que estoy equipado con unas habilidades innatas para la manipulación de mi entorno y hoy es un buen día para ver esto en acción. Normalmente yo practico algo similar a lo que se veía en la película «Origen – Inception», siembro un pensamiento que se asienta y crece y cambia el futuro llevándolo por el caminito que a mí me interesa, asi que ayer me curré al Dive Master que mayormente ha estado buceando conmigo y hoy por la mañana me dijo que el iba a bucear la primera y la tercera inmersión y que en ambas, SÍ o SÍ, iríamos a Kandooma Thila y que nada ni nadie lo podría evitar o impedir, así que por la mañana, despue? del desayuno, íbamos para Kandooma Thila en el barco y los otros dos buceadores que venían, cada uno de ellos tenía asignado su propio Dive Master porque a mí no me gusta compartirlo todo y ademas, ellos no estaban a mi nivel. Nuestro plan, para esta primera inmersión, era saltarnos el primer y el segundo punto de anclaje e ir directamente a la parte posterior de Kandooma Thila, en donde está la estación de limpieza de tiburones, a donde acuden esos maravillosos animales a que unos peces pequeñitos les limpien la boca y les quiten todos los restos de comidas previas que puedan tener. Con lo que no contábamos es que el agua estaba bastante turbia y la visibilidad era mala, pero lo que teníamos a nuestro favor es que mi Dive Master fue el que hizo la comprobación de la corriente y avisó a los demás que era mediana, que es aceptable, aunque en realidad, era mediana tirando a fuerte, pero vamos, que mejor que los demás no se enteraran. Fueron saltando los otros y después el barco cambió de posición para llevarnos a nuestra zona. Entramos y bajamos y fuimos directos al lugar y allí puse el gancho en una roca, con una corriente tan fuerte que terminó por romper esa parte de la roca y casi me fui volando, pero el Dive Master me agarró y volví a engancharme a otra roca. Vimos una tiburón gris enorme que estaba empreñadísima en la estación de limpieza y varios más. Solo nos fuimos cuando se nos acabaron los minutos a esa profundidad y en el ascenso, subimos a la parte superior de la Thila y vimos la tortuga, aunque vamos, la ninguneamos. Salimos con 40 bares de aire, que está en mi zona baja y sin minuto alguno por debajo de los veinte metros, con lo que estaba petadísimo de nitrógeno.
En la segunda inmersión fuimos a Back Cocoa, un lugar en el que no había estado en este viaje y yo ya le avisé a la Dive Master que probablemente, no bajaría mucho y que definitivamente, me quedaría sobre los once metros salvo para ver cosas que realmente me llamaran la atención, y cumplí con lo dicho y bajé para ver un pez hoja blanco precioso y una langosta, el resto lo miraba desde arriba, en modo helicóptero, para seguir perdiendo nitrógeno y tener la cantidad mayor de minutos para la tercera inmersión. Allí estuvimos mas de una hora y fue una inmersión muy bonita, en la que nos cruzamos con un montón de tortugas, incluyendo una grandísima que estaba durmiendo toda despatarrada y algunos conjuntos de peces preciosos y por fin aprendí que los Sweet Lips, en español se les conoce como Emperadores patudos, aunque yo no estoy muy convencido de esta traducción que leí en un libro y que parece sacada del mismo saco que algunos títulos de películas en España.
Al regresar, fui a comer y allí coincidimos todos los que hicimos la primera inmersión. Tras la comida, fui a reposar y recuperar energía para la tercera y última inmersión del día y de Guraidhoo. Al llegar al barco, a los otros dos buceadores les alucinó saber que volvíamos a Kandooma Thila, algo que nunca se hace en el club de buceo porque la tercera es siempre la mas ligera y facilona, pero todos me miraban a mí y sabían que yo estaba detrás del apaño. De nuevo mi Dive Master comprobó la corriente y determinó que era media tirando a floja, que no fue así, pero bueno, un fallo lo tiene cualquiera, sobre todo cuando yo lo he provocado. Los otros bajaron antes y fueron al primer mirador y allí nos los encontramos, con dos tiburones grises grandísimos, aunque estuvimos poco tiempo y al marcharnos nos topamos con un montón de águilas marinas y llegamos al segundo punto y había un montón de tiburones, flipante y estuvimos allí un rato antes de que la corriente brutal nos llevara mas atrás en donde tambien había tiburones y finalmente llegó el momento en el que ya no tenía minutos de buceo a esas profundidades y tuvimos que empezar a subir y salir. Fue otra inmersión épica, buenísima.

En la foto tenemos varios momentazos con tiburones, el pez hoja, la langosta y un águila marina enorme que pasó junto a mí. Con esto, llegamos a la inmersión número 334 y cerramos el capítulo de Guraidhoo en este año 2025.






