Ya vimos la semana pasada la primera parte de lo que nos encontramos buceando en el norte del islote de Kapalai, con el poblacho sumergido y la mega-morena Elvis. Hoy tenemos el resto de lo que grabé y la música es la canción Sin perdón de Fangoria. Comenzamos con una morena pequeñita y de colores muy vivos y después de un pez globo tenemos un mega-nudibranquio, el más grande que he visto en mi corta vida. Ese sí que se podía cocinar y de ahí sale una tapita con substancia. Después nos topamos con una sepia y todo sabemos que yo no me resisto a grabarlas y tras esto tenemos una tortuga muy relajada y en el tramo final tenemos otra.
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La semana pasada en Distorsiones
Y así sin más se acabó el mes de octubre, llegó el terrible cambio de hora, que a ver cuando nos dejan de marear con el meneo horario y entramos en noviembre. Seguimos viendo vídeos de Malasia y esta semana le tocó el turno a Buceando en Kapalai, más concretamente en el sur del islote y Buceando en el norte de la isla de Kapalai. En las movidas laborales entramos en El tercer acto, donde ya se usan cuchillos y se declaran lealtades y en Vaya, vaya tenemos aún más de lo mismo. Otro hito histórico con los Mil ochocientos días de constancia en el Duolingo

Monumento ao Infante Dom Henrique y Mercado Ferreira Borges 
Igreja da Misericórdia 
Interior de la Igreja da Misericórdia 
Igreja dos Congregados
En Oporto, vimos el Monumento ao Infante Dom Henrique y Mercado Ferreira Borges y después nos pasamos por la Igreja da Misericórdia y después entramos a noveleriar y ver el Interior de la Igreja da Misericórdia y seguimos desde allí hacia la Igreja dos Congregados.

De Belofte van Pisa 
Maléfica: Maestra del mal – Maleficent: Mistress of Evil 
The Kill Team 
La hora de tu muerte – Countdown 
De Liefhebbers
Fui a ver ocho películas al Cine y por aquí comenté cuatro. Una de las que vi fue por tercera vez De Belofte van Pisa y decepcionó Maléfica: Maestra del mal – Maleficent: Mistress of Evil, igual que la anterior, The Kill Team se quedó en mucho aire pero sin una buena historia, La hora de tu muerte – Countdown es simplemente peripatética y la holandesa De Liefhebbers resultó una agradable sorpresa. Durante el mes de octubre fui a ver veintidós películas, prácticamente un milagro si tenemos en cuenta la de días que llovió. Sigo muy por detrás del ritmo del año pasado pero definitivamente, llegaré a las doscientas pelis esta semana o dentro de dos, ya que la semana que viene estaré alejado de cualquier cine. Nos quedamos en ciento noventa y una películas y el año pasado llegué a esa cifra la segunda semana de octubre con Escuela para fracasados – Night School, en el 2017 fue una semana antes de acabar el mes de octubre con Saw VIII – Jigsaw, en el 2016 fue a mediados de noviembre con Hasta el último hombre – Hacksaw Ridge y en el 2015 fue casi al final de noviembre con El puente de los espías – Bridge of Spies, más o menos en el mismo día que en el 2014 con Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 1 – The Hunger Games: Mockingjay – Part 1 y en el 2013 fue la segunda semana de diciembre con Los juegos del hambre: En llamas – The Hunger Games: Catching Fire y hasta ahí podemos llegar en el regreso al pasado.
De mi cocina salieron las siguientes cosillas:


Tostadas francesas 
Crema de calabaza asada 


Churros 
Burritos de aguacates, millo y judías negras 
Mantecados de Gran Canaria 
Judiones con salsa de tomate a la griega 
Pannenkoeken 
Quesadillas con carne de vaca 
Magdalenas del carajo, mi receta 
Y así transcurrió la semana
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De Liefhebbers
Sigo en la temporada altísima de estrenos neerlandeses y como parece que estamos de suerte y no hay ninguna de tíos haciendo strip-tease, este año los estoy viendo todos, unas veces con más suerte que otras, que esto del cine de este país es como el rincón más húmedo y obscuro de la caja de bombones de Forrest Gump. Ya he comentado alguna comedia romántica e incluso he ido a ver tres veces la del moro que se cura del terrorismo musulmán cuando lo sacan de su entorno terrorista, que sigue siendo mi película holandesa favorita de este año. Hoy tenemos De Liefhebbers, que dudo mucho que se estrene algún día en España y que aunque el título es el apellido del clan, de ponerla en España la deberían llamar truscoluña no es nación.
Un clan de julays se descompone cuando el viejo se chifla pa’l coño pero sin chimpún
En una familia de estas como todas, el patriarca tiene Alzheimer y no lo saben sus hijos y cuando se enteran, allí se monta un pitote que no veas mientras que al viejo se le va el Santo al cielo. En la famlia tenemos que tienen cuatro hijos, uno mariquita-tirando-a-maricón que finalmente se sale del armario porque le picaba el orto. Una que tiene una hija pero no dice quien es el padre, otra hija que está soltera y con tan mala leche que la llaman para producir vinagre y finalmente, el hijo que trabaja con papuchi, que está casado y con un montón de hijos y al que su hembra lo deja temporalmente cuando se le olvida de felicitarle el cumpleaños.
No veas las movidas de la familia, aquello es como un nido de truscolanes. Según se va sabiendo que el viejo tiene Alzheimer y que seguramente se desconecte y se chifle en dos telediarios, allí van saliendo las movidas entre todos, que son familia y tal y tal pero si hace falta clavar un puñal, se clava. La película nos pone en ese escenario y vamos viviendo la sucesión de eventos que provocará el drama, con el hijo mariquita finalmente agarrando el rabo que tanto le molaba, la hija que es madre soltera diciéndole a su hija quién es el padre y el hijo arquitecto teniendo que decidir lo que quiere hacer con su vida y con sus prioridades. Está todo muy bien contado y como dura poco más de hora y media, no hay tiempo para aburrirse. Es una historia muy agradable de ver y muy interesante, probablemente todo el mundo aportó cosas propias a sus personajes.
Si eres un miembro del Clan de los Orcos, esto te aburrirá hasta el infinito y un rato más. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, es más que probable que te guste.
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La hora de tu muerte – Countdown
Estamos en temporada altísima de estrenos de películas de pseudo-terror, de esos productos tontos hechos con cuatro perras buscando un beneficio fácil porque saben que tienen asegurada la clientela. Ya he visto un par de ellas y hay una en particular que me falta por ver y la razón es que la nueva moda en la cadena de multicines a la que estoy abonado es poner una sola sesión super-tarde y la película acaba bien pasada la medianoche y así se me quitan las ganas. Con la de hoy pasó algo parecido pero hubo un día en el que la pusieron media hora antes y aproveché para ir a ver Countdown, película que parece que se estrenará el último día de enero del año que viene en España con el título de La hora de tu muerte.
Una julay sandunguera pilla un virus demoniaco que la va a matar sin chimpún
Un grupo de panolis instalan un programa en su teléfono que les dice el tiempo que les queda de vida y como resultado, una pava muere rapidito. Después, en el hospital, una enfermera lobotomizada instala el mismo programa y le quedan tres días de vida y los tendrá que dedicar a averiguar qué coño le está pasando y como evitarlo, para lo que se asocia con un chamo con el mismo problema o algo así.
Bueno, creo que el contador de sustos se quedó en uno y seguramente estoy siendo generoso. Esto no daba miedo, es una película de tensión y punto. Flipas con el hospital, que tiene una zona completa cerrada y tanto los pacientes como los médicos entran por allí como si nada para que los maten más a gustito o algo así. Hay gilipolleces como esa todo el tiempo, es un telefilm estirado para llevarlo a los cines pero que jamás se transformó en película. Todos los protagonistas son desconocidos y es más que probable que lo sigan siendo por los siglos de los siglos. Obviamente, terminó anunciando la segunda parte. Como estamos en la era del puritanismo, ya sabéis quienes son los que mueren y quienes los que sobreviven. Las portadoras de coños llegan al final y al resto, pues que nos maten. Después tenemos carreras y gritos y desesperación pero nada de terror.
Esto se lo pones a un miembro del Clan de los Orcos y se parte de risa. Puede provocar infartos a los sub-intelectuales con GafaPasta.
