El Mercado Central de Kuala Lumpur es una de las atracciones turísticas de la ciudad. Se construyó en 1888 y en el pasado era un mercado de comida pero en la actualidad es un mercado de souvenirs y productos hechos en Malasia. Está en el centro de la ciudad, cerca del barrio Chino. En su interior se pueden conseguir cosas a buen precio y sin los agobios de los mercadillos en los que los vendedores te acosan. Dentro del mercado Central está también un punto de información turística en el que te aconsejarán sobre las cosas que puedes ver y hacer y como en gran parte de los edificios públicos de la ciudad, hay wifi gratuita.
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La excursión a Lanzarote – segundo día
Este relato comenzó en Un nuevo viaje a Gran Canaria
La etapa final de este mini-viaje dentro de otro viaje comenzó a las nueve de la mañana. Salimos en dirección norte y cruzamos por un pueblo llamado Mala que nos recuerda la mala baba que tenemos los Canarios a la hora de nombrar sitios. A saber lo que hizo esa pobre para que haya quedado grabado a fuego en los mapas. Después bordeamos Arrieta y su Playa de la Garita, con el mismo nombre que la de Gran Canaria. Tras esta vino la Punta Mujeres y en los Caletones paramos en los Jameos del Agua pero eran casi las nueve y media y no abren hasta las diez así que le preguntamos a un cristiano que estaba trabajando en el aparcamiento y que nos recomendó ir hasta Orzola para desayunar y eso hicimos, cruzando con el coche por el Malpaís de la Corona, una carretera increíble en la que si te sales cuarenta centímetros te quedas sin neumáticos. En el pueblo encontramos una cafetería vacía en la que el dueño nos hizo el desayuno mientras por detrás de nosotros pasaba una guagua llena de turistas que iban a llevar desde allí a la isla de la Graciosa ya que ese es el puerto en el que se pueden coger los barcos para ir a la misma. Regresamos por la misma carretera y para entonces el aparcamiento ya estaba lleno y los Jameos del Agua abiertos. Los visitamos, admirando el lago con sus cangrejos blancos ciegos y minúsculos, estuvimos en el auditorio de lava que andan restaurando y vimos el museo que hay en el mismo sobre volcanes y actividades relacionadas con la lava. Al salir nos desplazamos un kilómetros hasta la Cueva de los Verdes, cuyo nombre viene de una familia conocida como los Verdes y no por el color. En la taquilla un tipo rellenaba un formulario mientras se taponaba una herida terrible en la cabeza. Tuvimos que esperar unos cinco minutos a que comenzara la siguiente visita y después bajamos a las Cuevas. La visita es muy entretenida aunque te pasas el tiempo andando encorvado y en el caso del Niño poco menos que de rodillas. Hice algunas fotos que espero que estén bien y disfrutamos con la agradable temperatura en el interior.
Cuando salimos pregunté para que me dijeran como ir hacia el Mirador del Río ya que el GPS no conocía la carretera en la que estábamos y con las sofisticadas indicaciones de seguir hasta el primer stop, girar a la derecha y después seguir hasta ver el cartel para desviarme llegué sin problemas. Desde el aparcamiento el Mirador del Río no parece nada espectacular pero una vez te dan el sablazo de rigor y entras alucinas con la vista de la isla de la Graciosa que hay desde allí. El edificio lo ideó César Manrique, como casi todo en esa isla y como casi todo lo que hizo, tiene esa monotonía de colores blancos con los que este artista estaba obsesionado.
Al salir tomamos otra carretera que nos llevó por Haría y cerca de los Riscos de Famara. Pasamos también por el Mirador de Haría y después seguimos hacia Los Valles y Teguise. Desde allí le indicamos al GPS que queríamos ir al aeropuerto y este nos llevó pasando cerca de la Fundación César Manrique a la cual no entramos. En el aeropuerto recogimos al Cuñao y fuimos hacia Costa Teguise para almorzar allí junto a mi hermana.
Después de comer fuimos a Arrecife y paseamos por la Charco de San Ginés, la calle León y Castillo y cruzamos por el Puente de las Bolas para ir al Castillo de San Gabriel. En ese mismo puente me tiraba al agua cuando era pequeño e íbamos a Lanzarote. Estuvimos también en la última planta del Arrecife Grand Hotel para ver las vistas desde allí. Sobre las cinco y media nos despedimos y nos marchamos al aeropuerto para entregar el coche y sacar las tarjetas de embarque. Viajábamos en la vuelta con Islas Airways que no tiene una flota de aviones tan grandes pero son del mismo tipo. Le insistí al Niño para que facturara y no se arriesgara a perder los botes pero no me hizo caso. Al pasar por seguridad mi pantalón no pitó y al Niño le obligaron a tirar su desodorante aunque le permitieron quedarse con la gomina del pelo aunque el bote era demasiado grande. Nuestro avión debía comenzar el embarque a las seis y cuarto para salir a las seis y media. A las seis y veinte aún no había llegado. De repente apareció, bajaron a la gente en dos minutos y casi con el último aún saliendo por las escalerillas ya nos estaban empujando a nosotros para entrar. Conseguimos los asientos de la primera fila. El avión es el mismo pero en este tienen unas micro-pantallas de televisión para ver el vídeo con las coñas de seguridad. Aunque parezca increíble, entramos todos, cerraron las puertas y salimos tres minutos antes de la hora prevista. El piloto era muy optimista y dijo que llegaríamos a la isla de Gran Canaria en veinte minutos aunque subió el tiempo a treinta en la versión en inglés. Al final fueron cuarenta minutos. Nos dieron una bolsa de manices y dos vasos de agua.
Sin más incidencias aterrizamos y nos recogió mi padre y bueno, en la anotación de la Noche de San Juan están el resto de las aventuras de ese día.
Aunque resulte extraño, el siguiente episodio apareció hace tiempo en la anotación Noche de agua
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La semana pasada en Distorsiones
Continuando con los fastos para conmemorar los últimos diez años, esta semana tuvimos Una década de viajes y como siempre que cruzamos el ecuador del año, hicimos un pequeño repaso el cine de enero a junio del 2010. Comencé con el relato de Un nuevo viaje a Gran Canaria y el siguiente capítulo fue La excursión a Lanzarote ? primer día
Seguimos el relajado paseo por la ciudad de Kuala Lumpur y esta semana estuvimos en el Muzium Negara y después vimos el Kuala Lumpur Bird Park antes de mirar de lejos el Istana Negara y el paseo continuó en el Templo de Sri Mahamariamman
De cuando en cuando reaparece la sección de Cocinillas y esta semana regresó con una fantástica y deliciosa receta de un Gazpacho blanco. No veas como me voy a poner cuando maduren las miles de uvas que tiene mi parra.
Esta semana fui al Cine siete veces aunque solo hablé de cuatro de las películas. Comenzamos con la divertida comedia romántica Ni en sueños ? She?s Out of my League a la que siguió la más bien aburrida Tenías que ser tú ? Leap Year y después vino otra aburrida comedia romántica llamada Letters to Juliet y la semana terminó con la más bien normalita Noche y día ? Knight and Day.
Regresa el repaso visual a la comida que salió de mi cocina:
Y antes de terminar, dos cosillas más que aparecieron en el universo paralelo de Enrocado. Fueron El lado lleno del vaso y Proactivo.
Y así transcurrió la productiva semana …
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Noche y día – Knight and Day
Me doy unas vacaciones a mi mismo de comedia romántica para ver una película de acción y comedia romántica con dos estrellones de gran relumbrón en pleno declive. El cine petadísimo de parejas y de grupos de colegas que van atraídos por un trailer en el que abundan las escenas de acción y en la sala la excitación porque vamos a ver algo grande. Qué lastima que al final la cosa no siguió por esos derroteros. La película es Knight and Day que fue inteligentemente traducida al español por un estudiante del sistema educativo actual como Noche y día, claro que todo se explica porque la letra K es muda y como no se oye, pos la borramos y listo.Una petarda de julay se tropieza con un julay pachanguero y a partir de ahí son como Bonnie & Clyde pero en versión Corporación Dermopatética
Una especie de espía o agente secreto del copón se cruza en el camino de una desgraciada perdedora que acude a la boda de su hermana. A partir de aquí la vida de ella cambiará profundamente cuando se ve involucrada en una trama internacional con españoles que hablan su propia lengua con acento gringo y eso que son andaluces y con una dosis masiva de volatadas. Entre medias la chama se encoña del chamo y ya está, se montó el pitote.
Es una lástima que en España la película la doblen al español porque lo mejor son los falsos españoles con un acento de que te cagas y con Jordi Mollà hablando con un acento español terrible y eso que a mi me educaron haciéndome creer que Cataluña es España pero está clarísimo que es otro país de habla ingles y en el que el idioma español, si se usó, desapareció hace generaciones. Aparte de esta jilipollez, el poner los Sanfermines en Sevilla demuestra la inquina que le tiene a esa ciudad Tom Cruise, porque si no recuerdo mal ahí también dijo que en Semana Santa se queman a las vírgenes. Lo próximo será que las bailaoras de flamenco son julandrones transgénicos y que palmean con los güevos. La película falla porque el guión no hay forma de cogerlo, no se sostiene por ningún lado, es una sucesión de estupideces que parece no tener fin y que destrozan las buenas dosis de acción y la labor de los protagonistas, Tom Cruise y Cameron Díaz, los cuales hacen su trabajo muy bien. Se les comienza a notar un poco ajados. De Tom no me extraña porque es de la época de las pirámides de Egipto y por más que lo maquillen y lo metan en quirófano ya no tiene la pinta de chavalín que nunca ha comido un coño peludo que tenía antes. De la Cameron me lo esperaba menos porque no es tan vieja y todavía tengo fresca en mi memoria su época de lefo-punkie en la que le daba usos creativos a la leche mangorra o eso que los más cursis llaman el jugo de la vida. Al menos la película nos sirve para demostrar que da igual lo grandes que son los estrellones que pongas en pantalla, necesitas una buena historia para sacarles partido y aquí no la hubo y todos los intentos cómicos se estamparon contra la pantalla.
Si se lo hubiesen currado un poco más estaríamos celebrando el peliculón del verano pero me temo que al final lo que ha salido es una mediocre película de acción, posiblemente demasiado cara y que pasará al olvido en un par de meses.
Si en el cine al que acudes hay aire acondicionado posiblemente merezca la pena ir a verla y así pasas dos horas al fresco acompañado del resto de la manada de orcos pero vamos, que si te esperas la puedes ver en casa sin grandes problemas y no te habrás perdido ningún clásico.

















