Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • La semana pasada en Distorsiones

    4 de mayo de 2020

    En esta nueva vida después del coronapocalipsis sin viajes salvo soñando o borracho, comencé la semana pasada celebrando el Koningsdag en reclusión y como la vida sigue al día siguiente me veía con Lluvia, declaración de la renta y raviolis y en Ñam, ñam tenemos una estremecedora visión de los cajones petados de mi congelador, en donde nunca falta algo rico. Antes del fin de semana me preguntaba si ¿Se puede volver atrás?

    En Chiang Mai, vimos La estupa del Wat Chedi Luang, seguimos con Otro de los edificios en el Wat Chedi Luang y seguimos con un fastuoso Buda obeso sentado en el Wat Chedi Luang y nos quedamos en una Escuela en el Wat Phan Tao

    Vimos una Bicicleta con plataforma de carga frontal que ya he añadido al Álbum de fotos de bicicletas

    Comenté un par de telecomedias, comenzando con la fabulosa Mom y acabando con la más que fabulosa Lo que hacemos en las sombras – What We Do in the Shadows.

    La comida, sin contar cosillas nuevas porque sigo sin añadir fotos y tampoco contando la cena en casa de mi amigo el Turco, fue la siguiente:

    • Rollitos de canela
    • Pesto de albahaca
    • Magdalenas del carajo, mi receta

    Y así transcurrió la semana

  • Lo que hacemos en las sombras – What We Do in the Shadows

    3 de mayo de 2020

    Sigo con el formato de las telecomedias y hoy tenemos una que solo se puede conocer si alguien te sopla el secreto. Esta es una de esas joyas a las que la popularidad destruiría y han de permanecer en el reverso zarrapastroso. Su legión de seguidores le ha permitido llegar a la segunda temporada y puedo confirma y confirmo que los cuatro capítulos que han dado hasta ahora han sido geniales. El nombre de esta serie es What We Do in the Shadows y según IMDb, en España la conocen por Lo que hacemos en las sombras, aunque no tengo ni idea de qué cadena o paquete telelevisivo la da. Eso sí, gracias a Dios que le pusieron ese título tan soso porque si llegan a hacer una buena traducción y la titulan truscoluña no es nación la vería todo el mundo.

    Trata de un grupo de vampiros que llevan más de un siglo viviendo en Staten Island, en Nueva York y comienza cuando empieza a trabajar un nuevo guardián o asistente. La serie nos lleva por la hilarante vida de estos vampiros, que han llegado al siglo veintiuno pero como que son incapaces de procesar los cambios que han habido en la sociedad o los interpretan del revés. Cada episodio es una pequeña joya de esa familia disfuncional y sus interacciones con el populacho. Verlos vestidos en sus togas y sus trajes de época en un supermercado o acudiendo a una discoteca es flipante. La serie por suerte pasa de convertirse en otro producto más para el consumo comercial y sigue un camino tortuoso que nos regala algunos episodios que te hacen llorar de risa por lo absurdos que son. Los episodios son de media hora con lo que se pasan en un suspiro. Por más que lo pueda parecer mirando el poster, no hay terror, todo es puro cachondeo. La serie surgió a partir de una película de serie ZETA con el mismo título que también es muy pero que muy recomendable. El humor es muy retorcido y no apto para simplones. El grupo de cinco actores protagonistas, de los que cuatro son vampiros, son fabulosos.

    Una de esas cosillas que yo no os diría que veáis porque ya conocemos todos ese refrán que explica para quién no se hizo la miel.

  • Mom

    2 de mayo de 2020

    Prácticamente a todas las telecomedias que se estrenan en la tele en inglés o español les doy una oportunidad. Es un género de esos agradecidos, con episodios cortos, van directos al grano y siempre buscan que te eches unas risas. Tienen la fórmula justa para que te desconectes y resetees tus molleras y dejes de pensar en eso que llevas macerando todo el día. Una de mis favoritas es Mom, que está actualmente en su octava temporada y sigue tan fresca como siempre. En España la dan en algún canal y creo que incluso la estrenaron con ese nombre porque el traductor no sabía que la traducción correcta es truscoluña no es nación.

    Mom cuenta los avatares de una hija ex-alcohólica y dependiente de un montón de cosas con su madre ex-alcohólica y dependiente de todo lo anterior y aún más. Entre visitas a una asociación para Alcohólicos anonimamente-conocidos, buscarán el apoyo entre ellas y entre otras de sus amigas de la asociación para salir adelante.

    En ocho años uno podría pensar que lo del tema de los alcohólicos que han dejado el vicio ya se debería haber secado pero no, siguen tan frescas o más que el primer día, ya que al principio teníamos unas cuantas historias secundarias relacionadas con la familia que en temporadas posteriores desaparecieron y se centraron en este grupo de mujeres con un montón de problemas pasados y que tratan de reconducir sus vidas. Las risas están garantizadas, no solo entre madre e hija, cada una de las otras protagonistas es muy particular y si hay algo que marca esta telecomedia es que a lo largo de los años no ha aflojado la calidad y siguen siendo uno de los mejores espectáculos televisivos.

    Si buscas un producto entretenido y con algo de mensaje y unos diálogos afilados, esta es una serie a la que deberías darle una oportunidad.

  • ¿Se puede volver atrás?

    1 de mayo de 2020

    La pregunta viene a cuento de como hemos cambiado en las relaciones laborales. Hace dos meses, lo de trabajar desde casa, aunque fuese una opción disponible, se consideraba que era algo solo para situaciones específicas y nunca era normal. En la empresa para la que me prostituyo o trabajo, según como se quiera ver, pero siempre teniendo en cuenta que se me paga por un servicio, justo antes del encierro estaban discutiendo el limitar o suspender completamente el trabajo desde casa porque según ellos, había gente abusando del tema, algo que también es cierto, que yo puedo señalar a un montón de colegas que se quedaban un día trabajando desde su casa y no daban un puto palo al agua y algunos ya habían cogido carrerilla y ya sin vergüenza alguna, trabajaban desde su casa dos días por semana. Después llegó el coronapocalipsis y de un día para otro, todos tenemos que quedarnos en casa. A muchos nos pilló con el culo al aire, sin un espacio decente para trabajar, como a mi, que yo para los días que lo hacía, me apañaba. La empresa nos permitió llevarnos equipo de la oficina a nuestras casas y aproveché para traerme algunas cosas y así tener un teclado decente y poder usar la pantalla del portátil y un monitor. En la primera semana, todo era nuevo y raro y algo no encajaba, como si el cambio de escenario hubiese introducido algún tipo de ruido en la transmisión. Después, todo se fue ajustando, nuestras rutinas fueron cambiando y ahora, con seis o siete semanas de rodaje, la pregunta es la contraria.

    Ahora no le veo ventaja alguna a ir a la oficina, en mi casa estoy tan a gustito y puedo hacer lo mismo que allí. Ir al trabajo supone un gasto de tiempo en transporte y una pérdida de efectividad, que ahora no hay nadie que me distraiga a mi alrededor, cuando me concentro, sé que puedo macerar esa concentración y sacarle el máximo partido sin que aparezca un julay a pedirme algo o mi jefe a endiñarme un marrón. Ahora sus marrones han de venir por una autopista sin sorpresas, tiene que hablar contigo o mandarte un correo y esperar que lo resuelvas. Ya en la oficina evitaba las reuniones como la peste y ahora que son desde lejos, elijo cuidadosamente aquellas en las que me presento y soy de los pocos que siempre aparece de imagen presente, que activo la cámara y me ven en toda mi gloria, engrandecida ahora con un barbote que no veas, que ya hasta me ceden el primer puesto en cualquier cola por miedo a que active la bomba en mi mochila.

    A todas estas, en la empresa estén en pleno San Martín, afilando los cuchillos para la ejecución y como esto es poco probable que cambie, tendrá que ser por videoconferencia, con lo que lo tendremos más fácil tener un platito de cebolla picada fuera de plano y montar un número más propio de una plañidera turca. Por lo pronto, la empresa ya hizo su primera jugada sucia tratando de imponer días de vacaciones obligatorios para todos los empleados usando los verletdagen, que vienen a ser como días de asuntos propios y en conversación informal se le explicó al presidente que no se iba a poder hacer así, que esto no es una dictadura podemita y seguimos leyes laborales muy estrictas. El nuevo ataque del colega nos llegará en el mes de julio pero ahí ya será muy tarde para los que eche y si esa gente no ha usado sus días propios, les tendrán que indemnizar con una semana de salario adicional, ya que estamos hablando de cinco roñosos días.

←Página anterior
1 … 926 927 928 929 930 … 3.764
Página siguiente→
  • Genín
    en Mejor hacer borrón y cuenta nueva
    Tengo dos nietos, de 19 y 22 años y llev…
  • Genín
    en El Perchel (Mogán) 2
    Pasando de los pececillos… 🙂 Salud
  • Genín
    en Desde Utrecht a Gran Canaria en alerta roja casi rojísima
    Es increible la cantidad de gente pendej…
  • Genín
    en Desde Utrecht a Gran Canaria en alerta roja casi rojísima
    Pes esperaremos los videos que yo creía …
  • Genín
    en El Perchel (Mogán) 1
    Pasando… 🙂 Salud
  • Genín
    en Batik, Beats & Bumbu
    Pasando… Salud
  • Genín
    en Carolina Caroline
    Pasando… Salud
  • Genín
    en Toy Story 5
    No me hace mucho tilín, pero si se me cr…

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR