Hay directores a los que idolatramos y por los que estamos dispuestos a cualquier cosa. Esperamos durante años sus películas y cuando por fin se estrenan, corremos a verlas. Te puede pasar también con actores o actrices que por una u otra razón te gustan. En mi lista de directores favoritos siempre ha estado Quentin Tarantino y las dos últimas películas suyas fueron dos obras maestras, como comenté en Death Proof ? Grindhouse: Death Proof y en Kill Bill: Vol. 2. De hecho, en mi extremadamente limitada colección de DVDs figuran las dos aunque nunca las he visto ya que lo mío con el formato DVD es más bien una relación de desprecio y ninguneo y donde haya una sala de cine que se quite lo demás. Aunque oficialmente la nueva película de este hombre se estrena en los Países Bajos la semana que viene, la han pre-estrenado en el Pathé Tuschinski en Amsterdam y allí estuve. Lo nuevo de Tarantino se llama Inglourious Basterds y en España se estrenará a mediados de septiembre como Malditos bastardos.
Un grupo de julays limpian el país de los gabachos de cabezas cuadradas
En un universo paralelo similar al nuestro, un grupo de soldados judíos se infiltra en la Francia ocupada para matar soldados alemanes de una forma extremadamente cruel. En un punto determinado surge la oportunidad para dar un golpe que acabará la Segunda Guerra Mundial y descabezará completamente al régimen Nazi y la banda de asesinos tendrá que ejecutar dicha misión.
Quentin Tarantino lleva tratando el tema de la venganza desde siempre. Si miras sus películas, siempre giran alrededor de la misma, un sentimiento primario y poderoso que mueve a la gente y te da determinación allí donde flaqueas. En esta ocasión es la venganza de un puñado de soldados judíos contra los alemanes por lo que les están haciendo a su gente y también la venganza de una chica judía que en la escena inicial ve como matan a toda su familia solo por ser judíos. Al mismo tiempo, el director quería revisitar las viejas películas de guerra y en cierta forma las pelis del oeste. Personalmente, creo que se le fue el santo al cielo. Tengo muchísima curiosidad por saber como doblarán esta película al español, ya que en versión original la película está en un tercio hablada en inglés, en otro en alemán y en otro en francés y los tres idiomas van saltando continuamente según quien sea el que hable. De hecho, si te gusta Tarantino, deberías ignorar la versión doblada e ir a por la original. Si veis el trailer en versión original tendréis la impresión que la película solo tiene un idioma, el inglés, porque la selección de escenas para el mismo fue muy cuidadosa y supongo que por eso, cuando llevábamos media hora de historia mayormente en francés y alemán, un nutrido grupo de espectadores se habían marchado a casa.
Mi problema con la historia fue la falta de velocidad y la infinita duración de cada segmento. La película dura unas dos horas y media y le sobra tranquilamente una hora que se os irá en escuchar aburridos diálogos que parecen no tener fin y que no aportan nada. Si en otras ocasiones el manejo de los mismos es lo que resalta el cine de este hombre, aquí se estampa contra un muro y no consigue sacar chispa porque le faltan las putas, los drogatas, los macarras y demás. Solo con soldados y judíos fue incapaz de enganchar esas parrafadas legendarias que te hacen partirte de risa y notas que los demás también se dan cuenta cuando vez el flujo incesante de gente que sale de la sala para ir a comprar cerveza y palomitas durante la película porque están convencidos que en esos dos o tres minutos que están fuera, no se pierden nada. Es una lástima ya que la violencia habitual con la que nos regala este hombre, aquí es gore puro y duro, con machetazos, tiros y todo tipo de brutalidades. Eso es lo único interesante de toda la película ya que cuando abren la boca, la cagan, una y otra vez y de nuevo y así hasta el final. También me decepcionó un poco el segmento final con su «Gran Finale», soso, predecible, estúpido, absurdo y definitivamente fuera de lugar. Es más que probable que la gente que lee comics salga alucinando y encantada de la vida pero el resto se aburrirá tanto que bostezará y sufrirá para mantener los ojos abiertos hasta el final.
Tampoco puedo destacar las interpretaciones de muchos de los actores. Brad Pitt esta avejentado, sin capacidad para expresar emociones en su cara y encochinado, eso en los pocos minutos que sale porque en gran parte de la película ni lo vemos. De los otros, el único que parece salvarse es Til Schweiger, un actor que siempre queda bien en pantalla y que al parecer ganó la lotería de esta película porque consiguió las mejores líneas de diálogo y las mejores escenas.
En fin, una decepción. Habrá que esperar a la próxima para ver si este hombre recupera el norte y hace algo más interesante porque esta película no es de las que recordaré mucho tiempo.







