Hace prácticamente una vida, o toda una vida si es la de un niño con menos de nueve años, yo ya era un pionero y me compraba una Gazelle Orange Pure Innergy 2011, mi primera bicicleta eléctrica allá por la época en la que todo el mundo se me tiraba a la yugular por gandul y yo les reprochaba su culocochismo como el de Virtuditas y Genín, que hasta se toman el cafelito en el coche. Esa bicicleta la he usado un montón pero la parte eléctrica, o más bien la batería, se fue a tomar por culo hace unos años y el coste de cambiarla era tan alto que no merecía la pena. En paralelo, durante gran parte de este año, he estado mirando por una substituta y casualmente hace dos semanas mi vecino me comentaba que la marca Stella tenía buenas ofertas. Miré su página, encontré uno de sus escasos centros de reparación y venta a quince minutos de distancia de mi casa alejándote de Utrecht e hice una cita para ir a probar sus bicis para el lunes de la semana pasada después del trabajo. Ahora todo el mundo busca bicicletas espectaculares y con pantallas y todo lo demás y yo lo que quiero es una sencilla, con lo que los holandeses llaman cadena cerrada, que evita que la cadena se ensucie y el cambio de marchas saltando piñones y mi otro requisito primordial era que no quería pantalla para el control, solo un control simple y sencillo. En la tienda, se lo expliqué al vendedor y además pedí la versión julandra, sin la barra esa en la parte superior que cuando te paras en un semáforo te tritura las arriolas y que hace que subir y bajar sea más bien un entrenamiento para ballet. Me gustó mucho la que vemos en la foto y la probé y la sensación fue fantástica así que básicamente, la compré ese mismo día y conseguí seiscientos leuros de descuento por entregar La Zurriaga. Después de eso, llegué a mi casa y tenía un montón de correos con el contrato de compra e información. Durante la semana me llamaron para confirmarme que me la traerían a mi casa este lunes y así, ayer entró en mi vida la Stella Modena Night Blue FDST Comfort de la foto. Una de los detalles de la marca Stella es que no venden a través de tiendas de bici sino directamente, fabrican, venden y mantienen ellos mismos. Además, para el mantenimiento, tienen ciento veinticinco equipos recorriendo los Países Bajos cada día en furgonetas y lo que hacen es citas con los clientes en su casa, en su trabajo o en donde estén de vacaciones en el país y ellos vienen a ti, revisan o reparan tu bicicleta y siguen su camino. La bici que elegí, además del precioso color azul que tiene, está equipada con siete marchas y el motor tiene diez posiciones de ayuda, con lo que puedes elegir la más conveniente dependiendo de lo que estés haciendo. En sus cálculos, a un 70% de ayuda del motor se pueden hacer ciento cincuenta kilómetros con una batería, lo cual es una pasada. Como han pasado más de tres años desde que compré la anterior, puedo volver a recibir la ayuda del gobierno para que usemos bicicletas, el fietsplan, con lo que además del descuento por entregar la vieja, me descontarán setecientos cincuenta leuros en impuestos o algo así y del seguro descontarán cincuenta leuros cada año durante tres años, con lo que el seguro me saldrá muy barato, incluyendo robo, vandalismo, daños de todo tipo y reparación in-situ, que si te quedas tirado por esos mundos de Dios, llamas y vienen a ayudarte y repararla en el mismito lugar. Ahora en el lado obscuro del año la usaré para ir y volver al cine, ruta que con La Zurriaga me tomaba una media hora por su velocidad única y que con eesta puedo hacer probablemente en la mitad de tiempo o más probablemente, en veinte minutos, que tampoco hay que dejarse la piel para llegar hasta el cine o volver a casa. En primavera, cuando el tiempo acompañe, iré hasta Hilversum en bici como hacía antes y que me cuesta diez minutos más que ir con mi rutina habitual de transporte público.
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Cadeia de Relação
Este edificio, construido a finales del siglo XVIII (equis-uve-palito-palito-palito) era la prisión municipal en Oporto y después de restaurarlo y renovarlo, ahora es el Centro Portugués de la Fotografía. Resulta difícil de creer que un edificio así pueda ser una cárcel y cuando lo vi pensé en algún palacio. Se dejó de usar como prisión en 1974 y el acceso a las exposiciones es gratis.
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Dos nuevos logros en Duolingo y el comienzo de la ronda sincronizada

Me ha costado un tiempo conseguir la hazaña pero por fin ayer acabé los dos últimos módulos que me faltaban para comenzar con la nueva y enorme aventura. Ayer acabé con el ciclo que estaba haciendo de italiano para españoles y con el de neerlandés para ingleses y con eso, mis cinco árboles del duolingo han quedado preparado para el nuevo reto, que es llevar los cinco a la vez, saltando de uno a otro continuamente, lo que implica cambiar de gramática en tu cabeza, cambiar de vocabulario y tratar de terminar los ejercicios lo antes posible para volver a saltar hacia el siguiente. En el androitotorota eso es fácil pero en el ipá es un poco coñazo porque los teclados de terceros no tienen permitido el añadir más de tres idiomas (o en el caso de Swiftkey son dos) y según en qué módulo me encuentre, tendré que usar uno u otro teclado y para cuando te das cuenta, es siempre muy tarde y ya estás de mala hostia. No creo que todos los idiomas sigan la misma estructura así que es más que probable que dentro de unas semanas de nuevo cada uno vaya a su bola pero será interesante el ver si los acabo todos a la vez o en cadena.
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La semana pasada en Distorsiones
Una semana más adentrándonos en el otoño y ya cruzamos el punto en el que hay más horas de obscuridad que de luz. Por lo demás, esto es más bien la temporada de lluvia porque llueve día tras día en cantidades pasmosas y casi sin parar. Seguimos viendo los vídeos de mi viaje a Asia de este año (o más bien debería decir del primer viaje a Asia de este año), algo que está explicado en La ruleta de los viajes y esta semana vimos La pared para meditar y el punto barracuda en Kakaban, también nos vimos Buceando en la isla de Maratua y con mi Segunda visita a Kakaban – meditando, lago de medusas y primera inmersión en el punto barracuda y el último vídeo fue de Dos inmersiones en el punto Barracuda de Kakaban

El Ponte Luís I de noche visto desde el Bairro da Ribeira 
El Ponte Luís I de noche 
Vista nocturna de Oporto desde el mirador junto al Ponte Luís I
La nueva serie de fotos para las mañanas es de la fabulosa ciudad portuguesa de Oporto y la comenzamos con El Ponte Luís I de noche visto desde el Bairro da Ribeira, más de lo mismo en El Ponte Luís I de noche y nos quedamos con una Vista nocturna de Oporto desde el mirador junto al Ponte Luís I
Tras cienes y cienes de años volvieron las bicicletas para tapar un problema logístico y vimos una Van Raam Fun2Go duofiets bastante espectacular y cara. Ya la he añadido al Álbum de fotos de bicicletas, que es uno de los pocos que he migrado después de la debacle del flickr.
Fui a ver cinco películas al Cine y por aquí comenté cuatro, comenzando con la movida de hembra que folla niños noruega de En affære, después vino el pasote de Rambo: Last Blood, seguimos con la sosa La cocina del infierno – The Kitchen y acabamos con el pasote de ciencia ficción de Ad Astra. Como al mes le queda el día de hoy, no diré como le ha ido ya que salvo que la lluvia lo impida, hoy voy al cine.
La comida que salió de mi cocina fue la siguiente:

Judiones con salsa de tomate a la griega 
Mantecados de Gran Canaria 
Churros 
Pan de suero de mantequilla 
Lentejas con chorizo 


Pannenkoeken 

Pastel de moras con suero de mantequilla y limón 
Mermelada de moras 
Y así transcurrió la semana






