Otro de los fascinantes lugares que visité en Birmania o Myanmar fue el lago Inle, el cual es el segundo más grande de ese país y que está a unos ochocientos metros de altura. De media este lago tiene algo más de dos metros de profundidad, que en la temporada de lluvias sube hasta los cuatro metros. Este lago tiene veinte especies de caracoles únicas en el universo y nueve tipos de pescados. Sobre el lago hay una población permanente de humanos que viven allí, tienen sus granjas, pescan y se mueven única y exclusivamente por el agua. En la foto con la que comenzamos vemos una calle con sus casitas en alto, simples barracas con una habitación generalmente única en la que está toda la familia. A unos tres cuartos de hora del lago hay un aeropuerto y aunque la mayor parte de los turistas se quedaban en un poblacho a la orilla del lago y desde allí alquilaban barcas para hacer visitas, yo opté por uno de los hoteles que estaba sobre el lago, en el medio y así pasé unos días en ese mundo tan peculiar. En las próximas semanas lo iremos viendo.
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Tras el retorno
En las casi dos semanas que han pasado desde que regresé de Gran Canaria tras la visita navideña, el mundo ha continuado girando a mi alrededor como corresponde, aunque en lugar de hablar de ello me he centrado en la traca de resúmenes que se producen al iniciar un ciclo y cerrar el anterior. El fin de semana tras regresar, el Rubio me invitó a cenar a un restaurante fino y pulido para festejar mi cumpleaños. En las negociaciones yo impuse el no pasar noche en su casa porque al día siguiente, los padres se hacen un Virtuditas y yo soy el que se tiene que encargar de alimentar a las tres Unidades Pequeñas y las cenas en la calle son siempre eventos dramáticos.
Como sucedía desde el momento en el que el avión tomó tierra en Amsterdam, llovía y tuve que aprovechar una tregua de veinte minutos para pedalear a la estación central de Utrecht y dejar mi bicicleta allí. Después fui en tren a Woerden y nos encontramos en la estación. Teníamos una reserva para las siete y como había tiempo, nos fuimos a nuestro bar favorito, el cual en los días navideños pone una pista de patinaje sobre hielo delante y el lugar se llena de vidilla invernal. La pista es cubierta y no le afecta el agua que no cesa de caer.
Nos tomamos un par de cervezas y a la hora prevista fuimos al restaurante, el cual está muy cerca. Es la sensación del poblacho, recién abierto y con todo el mundo yendo a curiosear en un espacio amplio, con cocina abierta y todo como muy aséptico y similar a un hospital sin pacientes.
La camarera nos recomendó una cerveza de estas nuevas que hacen maestrillos con su librillo y que se llama en traducción pachanguera LA RICA y en original De Leckere. Resultó ser una mierda y ninguno de los dos la terminamos y la camarera captó el concepto de nuestra absoluta y completa falta de fe en ella. Después de cenar regresamos al bar y en las siguientes horas nos ensañamos con todas las cervezas dobles y triples que tienen. Fue una bacanal alcohólica y de alguna manera, identificamos que el penúltimo tren salia a las doce y diez y el último a las doce y veinticinco. Dejamos el bar a tiempo pero no sé como nos las apañamos que perdí el tren y entre mis vagos recuerdos está una visita a otro bar junto a la estación. Después me desperté en mi casa el domingo por la mañana sobre las diez y medias con una resaca horrenda y con un mensaje enviado al Rubio confirmando que tomé el tren y otro confirmando que llegué a mi casa, aunque todo eso lo hice en modo automático y no recuerdo nada de nada.
El domingo fue de via crucis, evitando moverme y dedicándome al cambio del aspecto de la bitácora, tarea mecánica y fácil de hacer. El lunes fue la vuelta al trabajo y el comienzo de un nuevo capítulo en nuestra particular guerra con recursos INhumanos sobre el clima dentro de la oficina. Según ellos, han solucionado todos los problemas que teníamos. Nosotros no estamos de acuerdo así que coordiné una campaña para que la empresa, ese ente abstracto, capte el concepto.
Como comandante general de la revuelta tengo mi uniforme, un poncho precioso que me compró mi madre en Perú y que se ha convertido en la sensación. Otros compañeros no se quitan las chaquetas de invierno dentro del edificio y algunos usan guantes, gorros de invierno y orejeras mientras trabajan. En paralelo y complementando la ofensiva visual, un veinticinco por ciento de los empleados de la compañía crearon incidentes quejándose de la temperatura del edificio. Le jodimos la vuelta al cole a los de recursos inhumanos y volvimos a marcar la agenda de la empresa. En los siguientes días, hubo más quejas y ahora mismo, mientras en cierto departamento se jactaban de que el problema está resuelto, la mitad de los empleados se está quejando. La presión sobre ellos ha aumentado hasta los niveles intolerables que procuro que tengan, por aquello de mostrarles mi lealtad y devoción.
El miércoles post-celebré mi cumpleaños en la empresa, evento al que se accede por exclusiva invitación y en lugar de comprar las típicas tartas holandesas que son como bombas que te revientan el estómago, me curré un par de Roscón de Reyes que siempre me salen fabulosos, hice veinticuatro Magdalenas del carajo, añadí un arsenal de pequeños Suspiros y me traje una bolsa de pastelitos de gloria y fue la sensación. Mirando en Internet resulta que lo de hacer pastelitos de gloria tampoco tiene mucha ciencia así que las próximas navidades igual hago una buena tanda y me los llevo conmigo cuando regrese a Gran Canaria. Seguro que caseros son mucho más ricos.
El fin de semana opté por quedarme en mi casa a descansar y cocinar y así como quien no quiere la cosa preparé un Estofado de carne y cerveza Guinness, unas Albóndigas en salsa y un Pastel de carne braseado y en paralelo me hice un montón de cruasanes, los cuales requieren siempre un montón de horas en su preparación, aunque solo se trabaja de cuando en cuando. Con todo ese meneo, mi congelador está básicamente lleno al completo. En la calle no paró de llover, encadenando una racha de lluvia de más de una semana de duración.
Y así llegamos a esta semana en la que estoy tratando de recuperar las actividades cotidianas como ir al cine, las clases de italiano, editar fotos en el Lightroom y organizar las escapadas primaverales. En fin, que así sucedió y así lo he contado.
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Álbum de fotos de Bagan
Como se de buena fuente que la gente es gandula por naturaleza, he cogido todas las fotos anteriores y algunas más que seleccioné originalmente y al final descarté y he hecho un pequeño vídeo en el que se puede escuchar la canción Coronation de la banda sonora de la fabulosa película Stardust, compuesta por Ilan Eshkeri:
Lo tenemos en el llutuve y si os da algún problema, igual hay más suerte en Flickr.
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Las fotos más populares en mi flickr durante diciembre
Llegamos a la cuarta tanda de la lista de fotos más populares en esta temporada y en la misma tenemos cuatro novedades y seis clásicos. En la zona más alta no hay cambios aparentes. Anteriormente y para aquellos que quieran comparar como va la cosa, tenemos los resultados de septiembre, octubre y noviembre. En primer lugar, la reina de la temporada, mi antigua cámara EOS 50D con el objetivo 24-70mm f/2.8L que sigo usando con la EOS 6D:
En segundo lugar, repite nuevamente la truscolana, esa hembra de país que no existe y en el que tienen tantos y tantos millones que no les da para zapatos, aunque con suerte hasta le permiten andar por la calle sin burka. Se trata de la Mujer descalza:
En tercer lugar y también repitiendo posición, dos hembras firmando contrato para poder frotarse los potorros legalmente y haciéndose las fotos en el más conocido y popular de los parques de tulipanes del universo, el Keukenhof. Al estar allí, en un lugar público y petado de turistas, debían ser conscientes de la atención que atraían sobre ellas mismas. Merece la pena señalar que en quince años de visitas al Keukenhof, esta es la única vez que he visto a una pareja de recién casados haciéndose fotos en el parque y no me sorprendería nada que no esté permitido y se pasaran la prohibición por el potorro. Es la Boda lesbiana:
En cuarto puesto llega la primera de las novedades, aunque a más de uno le dará un déjà vu y se creerá que también aquí estoy metiendo fotos de los templos de Bagan, ya que parece uno de los mismos, pero puedo jurar por las bragas más sucias de la Rosaura de mi hermana que este es un templo en la zona de Angkor Wat en Camboya y que la foto la vimos en diciembre del año 2013 en la anotación Pre Rup:
En quinto lugar y bajando un puesto están las flores más populares de esta temporada de listas. Son las conocidas Flores rosas y amarillo en el Club de las 500:
En sexto lugar y también entrando por primera vez en esta serie hay una foto curiosa que aún se puede hacer si estás en las cercanías de la estación de tren de Utrecht Centraal. Coronando un edificio de la compañía ferroviaria NS está la prueba viviente de que los extraterrestres existen y conducen malamente. Esta foto lleva en la bitácora desde marzo del año 2006 en la anotación Ovni estampado contra edificio: :
En séptimo lugar, y repitiendo posicisón, un retrato de familia fotográfica de hace unos años, concretamente de septiembre del 2008. La foto la vimos en la anotación El Equipo:
En octava posición y también por primera vez en la lista y seguramente por última, ya que esto sí que es algo temporal, tenemos que parece que hay muchos buscando la manera de recibir postales navideñas gratuitas, como aquellas que en tiempos pasados que muchos dirán que eran mejores se enviaban desde los Países Bajos a multitud de lugares del mundo, ya que solo hay que ver el grosor del montón. La foto es de diciembre del año 2009 y la vimos en la anotación Las tarjetas de Navidad de Distorsiones:
En noveno lugar la última de las novedades y una curiosidad ya que está relacionada con la cuarta foto de esta lista. Es el mismo templo camboyano e imagino que en algún lugar alguien enlazó las imágenes y por eso recibieron la sobredosis de visitas que las llevó a entrar en el listado. La imagen la vimso en la anotación El cielo desde el templo de Pre Rup:
Por último y nuevamente en el décimo lugar, el meadero de Amsterdam que parece interesar a tanta gente. Mira que yo busco cosas raras en Internet, pero fotos de meaderos seguro que no. La imagen lleva desde mayo del año 2005 en la bitácora, en la anotación Hombre meando:
Por lo que veo de enero, ahora mismo la que está en primer lugar este mes está sufriendo una gran competencia de la hembra truscolana, así que igual nos caemos de la silla de la sorpresa con un cambio de líder el mes que viene.




























































