Hace poco más de medio año que vimos una bicicleta de carga muy parecida a la de hoy en la anotación Bicicleta con plataforma de carga frontal, porque no solo estamos en el mejor blog sin premios en castellano, cuando se trata de bicicletas, este es simplemente el mejor blog. El sábado estuve en Amsterdam y camino de la casa del Turco, pasé junto al Mercado de las Flores de Amsterdam, que podéis ver a la derecha al fondo y que era una de las atracciones turísticas más importantes de la capital holandesa y ahora es una calle fantasma con negocios que están a punto de quebrar. Creo que de un lado del mercado de las flores al otro, no vi más de treinta personas incluyéndome a mí. Seguramente por ese amplio campo de visión, me fijé en una bicicleta aparcada y le hice una foto. Se trata de una eBullitt, que a mí me suena chunguísimo el nombre. La e que le han pegado por delante es porque es la versión eléctrica y se puede ver la batería agarrada al esqueleto de la bici. Esta es otra de esas para llevar carga pero al contrario que la vista en el enlace que puse al principio, en esta la zona de carga no tiene ningún tipo de protección para que no se te caiga la carga, con lo que supongo que siempre hay que amarrarla. La bici no es para nada económica y en su versión eléctrica más básica, que excluye la plancha de madera de la zona de carga, cuesta cuatro mil cuatrocientos leuros. Las fabrica una compañía danesa y en la parte delantera, en lugar de lo que vemos, se puede comprar un sillón para poner ahí o una caja para llevar carga, pero siempre pagando más. No te digo que no sea práctica en una ciudad como Amsterdam en donde no hay aparcamiento gratuito para coches y las bicis se pueden dejar en prácticamente cualquier sitio pero sigo pensando que es un pelín cara.
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Wat Chum Saeng

Este templo va a ser un visto y no visto porque solo tendremos una foto, ya que lo que queda de las ruinas es lo que está en la imagen. Ha sobrevivido la estupa con forma de campana, que vemos a la izquierda y el árbol que está a la derecha crece en el sitio en el que estaba el altar del templo, que ni la naturaleza respeta la propiedad de los dioses. El templo estaba al lado de un canal por el que llegaba agua a la ciudad. Hasta el año 2002 esto era una charca y fue cuando la desecaron cuando se pudo pasar a visitar el templo. Alrededor hay varias casas que se ven más ancestrales que las ruinas.
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Estoy aquí debajo
Yo soy de los que cuando va a bucear, llevo el equipo mínimo y prefiero alquilarlo. Hasta ahora, las únicas cosas que iban conmigo eran mis gafas de buceo, que me las compré para poder escupirlas a gusto y sin disgusto pensando que otra saliva ha estado allí antes de la mía, mi computadora de buceo, que se disfraza de reloj aparatoso que va en tu muñeca y que cuando, por ganar gramos en el equipaje de mano, me lo pongo mientras viajo, despierta la curiosidad en los controles de seguridad porque aquello es tan grande que parece que llevo una bomba en la mano y finalmente, mi cámara deportiva con su carcasa, su palo-selfie y acoplado al mismo, una luz, que ellos llaman antorcha, yo llamo luz aunque podría ser una linterna submarina. Bueno eso y en alguna ocasión algo de ropa específica para el buceo, pero nada más.
En España, desde julio, se exige que cuando bajes al fondo marino del agua del mar, además de la antorcha y el computador de buceo, que ahora son obligatorios, también hay que llevar una boya y su carrete. Como no todos los centros de buceo las tienen para prestar (o alquilar) a sus clientes y como también me la están pidiendo en algunos centros de buceo en Asia, fui a mi tienda china onDEline favorita y tras regresar de Gran Canaria casi al final de agosto me compré una, más que nada porque te ahorras prácticamente la mitad del dinero y yo, sinceramente, espero no tener que usar jamás esta cosa.
La supuesta boya de buceo, sirve para marcar tu posición en la superficie del agua, para que los barcos que están pasando por el lugar tengan precaución y no te arrollen. También avisa al barco con el que has venido del lugar en el que vas a salir y así se van acercando con cuidado para recogerte. Lo normal es que la boya se lance cuando estás haciendo la parada de seguridad de tres minutos a cinco minutos de profundidad, más o menos en ese punto, el Dive Master que lidera la inmersión, lanza la suya. Todo el grupo subirá junto y por eso se lanza solo una y esa misma razón hacía totalmente innecesario el tenerla, yo bajo y subo siempre con un Dive Master de un club de buceo, no voy por mi cuenta y jamás me iría del fondo sin el colega. Como ahora, legalmente hay que llevarla, esto son casi cuatrocientos gramos de carga. La boya, una vez extendida, es una salchicha de un metro y veinte centímetros en color vivo y con una coña que refleja la luz en la superficie y que llenas con aire bajo el agua y ella se va solita disparada hacia arriba. Una vez sales, desinflas la salchicha, la enrollas y lista para la próxima inmersión. En la foto aparece también el carrete con sus quince metros de cuerda, a la que irá amarrada la boya. Cuando le pones el aire a la boya, con el dedo metido en el eje del carrete, lo dejas girar y la boya sale sola, solita, sola afuera del agua del mar y se queda como un pino plantado en el océano. Para llenar la boya, se usa aire del tanque, que si tienes que llenar eso bajo el agua con tus pulmones, es mucho trabajo, llenándolos de aire, quitándote la boquilla, echando aire en la boya, buscando la boquilla, volviendo a ponértela en la boca y cogiendo aire. Por suerte llevamos una adicional por si se nos estropea la principal o por si tenemos que compartir aire con otra persona, concepto que aunque me lo han explicado, siendo como soy egoísta, no lo termino de comprender. Se puede usar esa segunda boquilla para meter el aire en la boya y seguir respirando por la principal tan a gustito.
Lo dicho, que lo compré porque lo tengo que llevar pero espero no tener que usarlo nunca.
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La semana pasada en Distorsiones
A veces me pregunto si alguien me apaga durante un montón de horas al día porque me faltan horas y no sé donde las pierdo. La semana pasada comenzaba Visitando al Turco en Amsterdam y después escribí sobre El carnicero en tu puerta y hubo un resumen de Mi septiembre visto por la pulsera mágica y maravillosa. Finalmente, recordar a los que tocan en mi puerta que Conozco el caminito.
En Ayutthaya vimos un Buda de pie, seguimos con La vijara del Wat Ratchaburana vista desde el Prang y tenemos Otra vista del Wat Ratchaburana y nos quedamos con Estupas por un tubo y prangs en el Wat Ratchaburana.
Tuvimos una nueva bicicleta, la curiosa VanMoof S3 que ya he añadido al Álbum de fotos de bicicletas.
Fui a ver seis películas al Cine y por aquí comenté cuatro, aunque una de las que vi fue mi séptima vez con Tenet. Comenzamos con el espectacular documental Living in the Future’s Past, seguimos con la floja El secreto – The Secret: Dare To Dream, continuamos con la divertida En guerra con mi abuelo – The War With Grandpa y terminamos con el documental Una noche en el Louvre. Leonardo Da Vinci – A Night at the Louvre: Leonardo da Vinci.
La comida que salió de mi cocina o congelador fue:
Y así transcurrió la semana.























