
Siempre menciono y recuerdo a los tres lectores que las palmeras y cocoteros que vemos en prácticamente todas las playas turísticas, son más bien falsimeras, la planta es auténtica pero su aparición en la playa es producto de la mano humana. Hoy tenemos el ejemplo de la playa de las Canteras, que tiene cocoteros en la arena, algo que yo sepa ni existían en las islas, que nosotros somos más bien de Phoenix canariensis, palmera endémica de las islas Canarias y que da dátiles, no cocos. Al parecer, en el año 1981 se le ocurrió a una asociación de julays que la playa de las Canteras necesitaba un toque más exótico, así que plantaron los cocoteros en la arena con la esperanza que sobrevivieran. Cuarenta y un años más tarde, siguen ahí, aunque en los últimos diez años ha habido un par de momentos en los que estuvieron por quitarlos porque se infectaron de pulgón y no los regaban y daban una lástima que no veas. Las palmeras que se ven más a la izquierda y que tampoco creo que sean de las autóctonas, están en la parte delantera de un hotel y cuando las compraron, ya las compraron granditas para no tener que esperar unas décadas a que crezcan, que las palmeras se transplantan fabulosamente. Lo increíble es que ya se ven falsimeras hasta en el norte, en zonas en las que jamás se darían por las estaciones, que la palmera es una planta de clima sub-tropical o tropical y ahora, ya las veo incluso en los Países Bajos y cuando saben que va a helar, las envuelven en materiales aislantes para protegerlas, como con los olivos, que manda güevos ver gente que paga mil leuros por un olivo para ponerlo en su jardín y después el pobre árbol se pasa unos meses en el interior de la casa o empaquetado para sobrevivir.
























