Ya lo vimos de un lado el otro día y hoy lo tenemos del otro, de la parte en la que conocidos culocochistas acceden al castillo de Liubliana usando sus vehículos para llegar. Desde esta parte, el castillo sigue más bien pareciendo un palacio o un casoplón de marqués podemita que roba dinero a los venezolanos. La visita al interior del castillo no es muy espectacular.
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Bicicleta eléctrica Jump
Cuando estuve en Lisboa en diciembre, una de las cosas que más me llamó la atención fue la invasión de bicicletas y patinetes eléctricos de todo tipo en la ciudad y como están tirados por todos lados. Los de Uver han puesto miles de ambos dispositivos por la ciudad, básicamente desperdigados y así llegas a un monumento que es Patrimonio de la Humanidad y está lleno de morralla a su alrededor. O estás en un túnel y te encuentras un patinete tirado, o sobre un árbol y yo me pregunto si todos esos ecológicos-de-mielda, los mismos que se las dan de verdes, no se dan cuentas que estos cacharros tienen baterías y contaminan, contaminan un montón. Las bicicletas de Uver las vi siempre aparcadas y solo en dos ocasiones, dos de todo el fin de semana, alguien las estaba usando. Tienen motor delantero y el motor funciona ayudando al ciclista hasta los veinticinco kilómetros por hora. Aquí las vemos aparcadas cerca del Monumento a los Descubrimientos y al fondo se puede ver el Monasterio de los Jerónimos.
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La semana pasada en Distorsiones
Durante la semana acabamos con los resúmenes del año pasado, toda esa traca que pone un punto y final a un viaje alrededor del sol y nos deja en pista de despegue para el siguiente. Todo comenzó con el Resumen cinematográfico del 2019, continuó con el Resumen del año 2019, este último centrado en el mejor blog sin premios en castellano y ya superando el drama llegó El primero y espero que el último del 2020. El Ancestral tuvo su vídeo en La visita navideña a Gran Canaria. El fin de semana que está por venir me pillará en Málaga para la tradicional visita de finales de enero.
En Liubliana vimos La fuente de Robba y al fondo la Catedral de Liubliana, después nos pasamos por el Interior de la catedral de Liubliana y después vimos La catedral de Liubliana desde la subida al castillo y nos quedamos Llegando al castillo de Liubliana.
Fui a ver ocho películas al Cine y por aquí comenté cuatro, comenzando con la bazofia de Los ángeles de Charlie – Charlie’s Angels, mejoró con El escándalo (Bombshell) – Bombshell, se puso en niveles muy aceptables con Aguas oscuras – Dark Waters y bajó algo con Cuestión de justicia – Just Mercy. Además, repetí con 1917.
Y para acabar la comida que salió de mi cocina (o de mi congelador) durante la semana:
Y así transcurrió la semana.
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Cuestión de justicia – Just Mercy
Esta la pre-estrenaron el martes como la peli sorpresa de la semana pero teníamos una alerta naranja por vientos huracanados y lluvia y como que no tenía cuerpo para ir al cine, que por mucho que me guste, hay límites para todo. Además, llegaba a los cines dos días más tarde, con lo que opté por esperar e ir a verla a una sesión normal. La película se titula Just Mercy y en España se estrenó esta semana con el título de Cuestión de justicia, aunque deberían haberla titulado truscoluña no es nación.
Un julay idealista se busca un currelo de abogado de presos condenados a muerte o algo así
Un chamo negro que ha ido a una universidad de niños blancos y ricos cuando acaba la carrera se va a trabajar al sur a una especie de organización no gubernamental que defiende a presos ya condenados a pena de muerte para evitar que los ejecuten. Allí conoce a varios de ellos y como que se encariña con uno al que lo acusaron de un crimen que no cometió. El chamo hará lo imposible por parar la máquina de la justicia y que por una vez y sin que sirva de precedente, haga justicia, pero de la auténtica.
La historia está bien pero la primera hora de película es insufrible, es un masque que no veas y la pasé dormitando de puro aburrimiento. Después, cuando por fin nos dejamos de polladas y nos centramos en el combate entre abogados y jueces, ahí la cosa se pone mucho más interesante y es una pena porque al final la película es juzgada por las dos horas y cuarto y no por los últimos setenta minutos. Michael B. Jordan para mí está demasiado flojo o estaba convencido que esta sería la película de su Oscar y se dejó ir. De alguna manera, todo es tan manido que todos sabemos que acabará con él ganando el caso y el criminal siendo liberado y todo lo que hay que aguantar hasta que llega ese momento, es el suplicio al que nos someten y que no nos merecemos. Me pareció más bien un telefilm que una película, esto lo ponen en la tele y estás en modo digestión y combina perfectamente con una siesta.
Si eres un miembro del Clan de los Orcos te puede matar de aburrimiento. Si eres un sub-intelectual con GafaPasta, que sepas que no tiene el caché que tú esperas. Mejor verla en la tele.

























