La visita guiada al ayuntamiento de Estocolmo merece la pena porque el edificio por dentro es muy interesante. En uno de los salones que dan hacia Riddarholmen hice la foto de hoy, con el pequeño parque que hay entre el ayuntamiento y el agua. También se puede ver el pilar de veinte metros que tiene en su parte superior a Engelbrekt Engelbrektsson, julay que esta gente ve como uno de los que instigaron la nación sueca.
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Diniwid y la playa de Puka
El relato comenzó en El comienzo de otro gran viaje
Por si se me olvida decirlo, quiero que quede clarísimo que para mi y después de haberlos visitado todos salvo Laos, las Filipinas se han convertido en mi país preferido de esta región y posiblemente del universo. No por un pequeño margen sino apabullando al resto. Comparadas con las playas de Boracay, Bali es una puta mierda del copón y lo mismo se puede decir de las playas más famosas de Tailandia, o las del sur de Camboya o cualquiera de las que hay en Vietnam o Malasia, por nombras algunos. las Filipinas lo tienen todo, una comida fabulosa con muchas cosas heredadas de los españoles, una infinidad de islas idílicas y una gente amable y encantadora. Volviendo al tema, esta mañana mientras desayunaba charlaba con la encargada del resort y ya me ha dado las ideas para mi próxima visita al país. Parece que sigo coincidiendo con malayos, indonesios, tailandeses, birmanos, vietnamitas y filipinos, los koreanos son la escoria más grande del universo conocido y de existir un Dios, solo uno, los borraría de la faz del planeta porque su mera existencia nos ofende a todos. Entre esta gente, se ganaron su odio eterno cuando fueron los rastreros que lamieron el culo a los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial y se explayaron con su sadismo y crueldad. Con ese punto en común, siempre tengo buenas conversaciones con los locales. Por la mañana me puse el bañador, cogí la cámara, la toballa y una botella de agua y caminé desde la Estación 3 hasta Diniwid, aunque en lugar de ir por la carretera, fui por la playa hasta el final y después seguí un sendero en los acantilados en el que te cruzas con una virgencita enrejada, seguramente la del Cármen, aunque a mí todas me parecen igual Diniwid tiene una pequeña playa y aquí la gente viene a ver las puestas de sol porque es más tranquilo. Me di un baño en la playa, tomé algo de sol como no estaba cansado, seguí andando hasta la playa de Puka, con lo que en total vine a hacer unos siete kilómetros, con algunas subidas y bajadas. La playa de Puka reventó mis expectativas. Es la bomba, IN-CREÍBLE, fabulosa, fantástica, de cuento. Es de algo más de un kilómetro de larga, no hay complejos turísticos en el lugar y solo algunos puestos de venta de recuerdos hechos con las pukas, que son una conchas que hay allí. La playa tiene el agua cristalina, un montón de arena y lo mejor, éramos cuatro gatos, con lo que tuve una zona enorme de la playa para mí solo. Me quedé allí hasta las cuatro y después me gasté dos leuros en recuerdos hechos por los nativos de la playa allí mismo y regresé en triciclo hasta la zona del centro comercial de D’Talipapa, que aquí a cualquier cosa lo llaman centro comercial, ya que son dos callejones llenos de puestos de venta de los mismos recuerdos y que están baratísimos.
Tras regresar al resort, largué la cámara y la mochila y volví a la playa blanca para un último baño hasta cerca de la puesta de sol. Después, hice fotos del evento, me duché y opté por repetir en el restaurante Tilapia ‘N Chips, comiéndome dos filetes de pescado empanados con cerveza que estaban del copón. Después, pasé por el centro comercial de recuerdos nuevamente para comprar un par de cosillas más y me gasté la friolera de un leuro. También me compré en un supermercado un paquete de pan bizcochado con mantequilla que tengo claro que también lo heredaron de los españoles y en una panadería me compré una ensaimada carísima, por diez céntimos de leuro.
Mañana será día de transición a Kuala Lumpur lo pasaré mayormente viajando, ya que el aeropuerto ue tiene una pista lo suficientemente grande para aviones normales está en Kalibo, a unos setenta y cuatro kilómetros de los de aquí, que son como doscientos en Europa.
El relato continúa en Adiós Filipinas
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Las cuatro semanas pasadas en Distorsiones
Una vez al año se complican las cosas una pasada y acabamos con un resumen semanal infinito y para el 2015, es el del día de hoy que cubre desde el 4 de mayo hasta el 31 de ese mismo mes. Entre medias, estuve algo más de tres semanas en las islas Filipinas, estuve en Berlín de fin de semana con mi amigo el Rubio, me subí en once aviones, volé veintiocho mil doscientos siete kilómetros más o menos y sigo arrastrando un agotamiento que se ha vuelto crónico y que espero que desaparezca en una o dos semanas.
Resulta difícil recordar algo tras todo este tiempo pero hace cuatro semanas estábamos visitando La iglesia de Boyana, el monasterio de Rila y el regreso desde Sofia. En El comienzo de otro gran viaje tenemos el enorme relato del viaje a las Filipinas, el cual continúa en Viajando a Manila, después estuvimos Callejeando por Manila y el salto a Puerto Princesa y desde allí continué Viajando al Nido y por allí estuve Saltando islotes por el archipiélago Bacuit, siguió con Otra ronda de islotes en el archipiélago Bacuit y continuó en La playa de las Cabañas y regreso a Puerto Princesa y el siguiente día fui a ver El río subterráneo y las luciérnagas y hubo una nueva jornada de transición yendo Desde Puerto Princesa a Cebu y lo siguiente fue Llegando a la playa de Alona y fuimos a Las colinas de chocolate y los tarsios y tras esto vino El día que nadé con los tiburones ballena y después hubo un nuevo cambio de escenario que acabó Llegando a Siquijor y flipé En la isla APO nadando con las tortugas y el día siguiente lo pasé Dando la vuelta a la isla de Siquijor en motocicleta y lo siguiente fue una nueva jornada de transición Desde Siquijor a Cebu pasando por la provincia de Negros y a la mañana siguiente estaba Llegando a Boracay, mi último lugar en las Filipinas. Allí tuve un Día de playa en la Estación 3 de la playa blanca de Boracay, al día siguiente fue Buceo y saltando por islotes alrededor de Boracay. Cuando acabe ese relato, continuaremos con el del fin de semana en Berlín.
Nos hemos dado un hartón a fotos de Estocolmo y la más antigua de esta serie de cuatro semanas es la del Storkyrkan, seguimos con San Jorge matando el dragón en la Storkyrkan, vimos la Entrada al Palacio Real en Estocolmo y en otra imagen vimos el Palacio Real de Estocolmo y catedral al fondo, vimos el Riksdagshuset, seguimos con el Riddarhuset y seguimos por las Calles en Gamla stan, vimos el Stortorget, vimos el Museo Nobel en el Börshuset y cerca está la Tyska Kyrkan y tuvimos Otra vista de Estocolmo y el Riddarholmsskeppet en el Stockholms medeltidsmuseum, vimos la Sankt Jacobs kyrka y el Kungsträdgården y en esta gira interminable también vimos Gröna Lund y vimos el Vasamuseet y Nordiska museet, pasamos por delante del Östermalms saluhall, vimos una Panorámica de Estocolmo de noche y de nuevo vimos el glorioso Stockholms stadshus
Durante el mes de mayo fui a ver cinco películas al Cine, con lo cual es uno de los meses con menos películas en mi vida pero comenté algunas más. Comenzamos con la romántica El viaje más largo – The Longest Ride, seguimos con la entretenida Son of a Gun, seguimos con la película holandesa Bloed, Zweet & Tranen y la siguiente fue un drama romántico, la película Suite francesa – Suite Francaise y por supuesto tropecé con la aburrida Tracers y otra que tampoco estuvo muy allá llamada It Follows y este pasado fin de semana tuvimos cuatro pelis, comenzando con el peliculón Mad Max: Furia en la carretera – Mad Max: Fury Road, seguimos con la cachonda Dando la nota: Aún más alto – Pitch Perfect 2, la cosa empeoró con la patética Poltergeist y acabamos con el bodrio asqueroso de Tomorrowland: El mundo del mañana – Tomorrowland. Este semana intentaré ir al cine con más frecuencia.
Y así transcurrió este mes pasado.
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Tomorrowland: El mundo del mañana – Tomorrowland
Estando en Kuala Lumpur, me apetecía ir al cine después de tres semanas de abstinencia y entre lo que tenían en cartelera, elegí la película de la que quiero hablar hoy, aunque el trailer ya me daba un mal rollo del carajo y como que presentía que aquello sería una debacle. No ayuda saber que la historia no existe y que se los ocurrió a partir de una de las atracciones de unos parques temáticos que hay en el universo. Se trata de Tomorrowland y en España se estrenó este fin de semana con el título de Tomorrowland: El mundo del mañana.Una julay y el abuelete se van pá’ Móstoles a mangonear
No tengo ni idea del tema pero creo que se trata de una pelleja que encuentra una moneda portal a un mundo secreto o paralelo al nuestro y que buscará a una reinona vieja y amargada para ir allí y hacer algo que no sabemos muy bien qué es.
Se cumplieron los peores de mis pronósticos. Esto es un despliegue de efectos especiales sin más. Si hay guión, a mí se me escapó porque acabé durmiendo en porciones significativas de puro aburrimiento y de no tener ni idea de lo que estaba sucediendo en la pantalla. Supuestamente es de ciencia ficción aunque ni por ahí se puede pillar algo. Hay tantas escenas sin propósito, tantos diálogos estúpidos, tantos momentos absurdos y de risa de lo malos que son, que lo único que puede hacer tu cerebro para protegerse es desactivarse y dormirte. El peor de todos es la reinona de George Clooney, que en esta película parece una folclórica amariconada. Hasta ahora nunca le había visto el ramalazo pero es que los diálogos y el guión eran tan malo, que buscando algo diferente, lo único que vi fue que va a ser cierto que el colega se casó para aparentar y que su novio era el chamo que salía en todas las fotos de la boda junto a la trepa con la que casó. El tipo no da pie con bola y en lo que a mí respecta, su sonrisita, con las cien mil arrugas o sin ellas, no me atrapa. Quizás hubiese sido mejor hacer una peli para niños sin este acarajotado. Del resto, todos patéticos y allí nada más que para pillar el cheque y tener dos mendrugos de pan que llevar a su mesa. Toda la escena final y el epílogo no lo terminé de entender y me enrabietó por el porcentaje tan alto de estupideces que sucedían en la pantalla. En fin, que esto es lo que oficialmente se denomina una mierda del copón. No hace falta decir más.
Sin pies ni cabeza, es probable que sea perfecta para los miembros más lerdos del Clan de los Orcos y sus hembras, que de siempre les ha gustado el acarajotado coprotagonista. Para el resto, mantenerse alejado de los cines en los que la estén dando.































